Durante el pasado fin de semana se evidenció un nuevo récord de movimiento turístico en el país.

Cientos de miles de argentinos aprovecharon el pasado fin de semana extra largo para movilizarse y aprovechar la apertura que dispuso el gobierno nacional para disfrutar del turismo interno o local.

La larga cuarentena decretada desde el año pasado como consecuencia de la llegada a la Argentina del Covid-19 fue un condicionante extra para que los turistas salieran desesperadamente a planificar unas “mini vacaciones” en un contexto bastante parecido al de la plena normalidad.

Según las cifras del ministerio de turismo, corroboradas por las cámaras empresariales, destinos como las ciudades de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Salta fueron de las más elegidas por los turistas argentinos. También se destacan Bariloche y San Martín de los Andes en el sur del país.

Y si bien a nivel provincial Jujuy sigue siendo un destino altamente exigido por los turistas, nuevamente el gran déficit se presenta en la ciudad de San Salvador de Jujuy. Un enorme porcentaje de quienes llegan a la Quebrada de Humahuaca decide, atraído por la oferta turística, pernoctar en la vecina ciudad de Salta, con todo el movimiento económico que ello implica.

Algunos pocos eligen asentarse en Purmamarca o Tilcara principalmente mientras que es casi nulo el número de visitantes que eligen como lugar de arraigo vacacional a la ciudad capital.

De esta manera transcurre otro importante fin de semana de turismo prolongado en que Jujuy no logra contener el turismo que llega a la Quebrada y evita pasar sus días por San Salvador. Parece que al ministro de turismo de Jujuy, el salteño Federico Posadas, poco le importa la situación y prefiere mantenerse relegado en el ránking turístico por la ciudad que lo vio nacer.