En apenas tres semanas, el COVID-19 destrozó a una familia tucumana. “Éramos cinco integrantes. En menos de un mes… somos dos”, posteó la madre del chico de 15 años que murió esta semana.

Un adolescente tucumano de 15 años falleció el miércoles último, víctima del coronavirus, el tercer eslabón en una cadena de muertes que enluta a su familia y a la provincia, ya que en en las últimas semanas habían fallecido su abuelo y su padre.

En apenas tres semanas, el COVID-19 mató a tres miembros de otras tantas generaciones de la familia Díaz, residente la localidad de Santa Ana, a unos el sur de Tucumán, en el Departamento de kilómetros al sur de la capital de Tucumán.

“Esta triste pesadilla empezó el día 27/05, de un hisopado, sin síntomas de covid. Solo tuve dos desmayos. Éramos cinco integrantes. En menos de un mes… somos dos“, posteó en Facebook Ruth Monteros, mamá de Alexis, el chico fallecido. La propia madre y otro de sus hijos, de 17 años, también son portadores del virus.

La familia posee una despensa en la mencionada localidad tucumana, donde se habrían contagiado. Alexis y su mamá fueron internados en un hospital cercano, mientras que el padre del chico fue trasladado a San Miguel de Tucumán, con una neumonía bilateral.

El abuelo y el hermano mayor se quedaron en su domicilio ante la falta de camas en la zona. Tres semanas atrás, el abuelo murió sin encontrar cama donde ser internado; una semana más tarde, Juan, el padre de Alexis, murió en el nosocomio de la capital tucumana.