La diputada provincial y un grupo de militantes lograron que el presidente posara con el voto de su frente electoral.

Durante el día de ayer se difundieron imágenes en las que puede verse al presidente de la Nación, Alberto Fernández, muy sonriente posando para las fotos con la actual legisladora provincial Alejandra Cejas y el militante Dingui Palmieri, cabeza de lista por el Frente Unidad para la Victoria.

En una de las tomas se observa además a Fernández sosteniendo el voto amarillo y blanco que es el que representará a este frente peronista que competirá no solo contra el radicalismo local sino contra el propio peronismo en sus distintas versiones.

Fernández con Cejas y Palmieri.

Justamente una de sus principales contrincantes políticas es ni más ni menos que la diputada nacional Carolina Moisés. La sampedreña apadrina la lista del Frente Todos por Jujuy y venía realizando un enorme esfuerzo por mostrarse como la elegida del gobierno nacional para representar sus intereses en la provincia de Jujuy.

Al enterarse del encuentro del presidente con Cejas y compañía, y al ver caer estrepitosamente su intención de padrinazgo nacional, Moisés intentó sin éxito comunicarse con la comitiva presidencial que se encontraba en Salta por la conmemoración de un nuevo aniversario del Gral. Martín Miguel de Guemes. Nadie la atendió.

Se supo después que la diputada nacional hizo saber su enojo a muchos de los funcionarios nacionales que entre otras cosas, habían prometido una visita a la provincia para mostrar el apoyo a los candidatos elegidos por Moisés. Tampoco sucedió, y debió conformarse con la presencia del desconocido Gustavo López.

Otro que no ocultó su malestar, fue el presidente del partido justicialista jujeño, Rubén Rivarola. El empresario y diputado no entendía cómo es que el presidente del partido justicialista nacional volcara sus intenciones por fuera de la estructura partidaria local.