Las elecciones arrojaron un contundente rechazo a las listas opositoras.

Atrás quedaron los comicios del día domingo en la provincia de Jujuy y hechos los respectivos descargos, los análisis se multiplican entre los diferentes frentes electorales, incluso en el oficialismo.

El Frente Cambia Jujuy pensado desde el minuto cero por el gobernador Gerardo Morales, obtuvo un contundente triunfo superando el 40% de los votos emitidos y logrando quedarse con 18 de los 24 diputados en juego. Un resultado quizás superior a las expectativas del gobierno.

El único sabor amargo que pudo haber quedado en el oficialismo está en la baja participación electoral. Dentro del frente hay quienes sostienen que la merma en la voluntad del electorado en emitir su voto se debió pura y exclusivamente al contexto sanitario que atraviesa la provincia. Algunos más enfocados deslizaron un desentusiasmo de la sociedad con la política en su conjunto.

Por el lado del peronismo todo fue ajeno a las expectativas de sus dirigentes candidatos. Pero en este caso la diferencia se trató de la inobjetable derrota que obtuvieron todos sus diferentes versiones locales, incluso la estructura partidaria justicialista.

El enorme esfuerzo económico del presidente del partido justicialista por consolidar sus candidatos en toda la provincia sufrió un tremendo revés de la sociedad que no acompañó. Rubén Rivarola, que pretendía en sociedad con Guillermo Jenefes, una holgada victoria que le permitiese catapultarse a la gobernación en 2023, no logró con su lista alcanzar ni el 20% de los votos.

Debieron desde el PJ forzar una conferencia donde sin poder disimular las caras de derrota, intentaron adjudicarse el triunfo de “ser la primera fuerza opositora”. Tan indignante como decepcionante para el peronismo que supo gobernar durante mucho tiempo la provincia y casi la totalidad de los municipios.

Muy lejos de sus pretensiones quedaron también el vicegobernador Carlos Haquim con su Frente Primero Jujuy (llevaba de candidata en segundo término a su hermana Susana) y la diputada nacional Carolina Moises con el sello Todos por Jujuy. No pudieron ni siquiera meter un representante propio en la legislatura.

Al igual que Rivarola, Moisés soñaba con una lluvia de votos que la convirtiera en la conductora del peronismo. Sin embargo, su lista quedó incluso por detrás del Frente de Izquierda y su futuro lleno de incógnitas.

Las demás listas peronistas no pudieron alcanzar los 20.000 votos. No les alcanzó a Dingui Palmieri y Alejandra Cejas las fotos que hacían circular con el presidente Alberto Fernández (incluido Dylan) y sus funcionarios intentando hacerse de la representación de Nación en la provincia de Jujuy.

Así las cosas, pasó otra elección a medida de Gerardo Morales que no solo pudo satisfacer su deseo de adelantar las elecciones sino que además salió victorioso de la partición del peronismo local con ayuda de muchos “compañeros”.