El delantero Luis Miguel Rodríguez, una de las figuras de Colón de Santa Fe en la obtención de la Copa de la Liga Profesional al vencer por 3 a 0 a Racing en la final disputada en San Juan, volvió a Tucumán luego de que se dilataran las negociaciones por la renovación de su contrato con el club sabalero y abrió un interrogante sobre su continuidad o una posible vuelta a Atlético de su provincia.

Rodríguez, quien hasta hace unos días disponía de una oferta de Gimnasia y Esgrima La Plata, negocia con Colón un contrato de dos años y medio, pero en las últimas reuniones surgieron diferencias en plazos de pago, impuestos y comisiones.

Pese a que durante el fin de semana medios nacionales dieron por hecho que ya había acordado con el club “, allegados a las conversaciones le dijeron a Télam que “las circunstancias cambian cuando Gimnasia retira la oferta, que la semana pasada era una carta que el jugador tenía a su favor”.

La dirigencia del Sabalero estaba dispuesta a hacer un esfuerzo económico para renovar por dos años y medio, pese a que Rodríguez tiene 36 años, como una forma de competir con el ofrecimiento llegado desde La Plata que, se decía, era “inalcanzable” para las arcas santafesinas.

Rodríguez, quien terminó la final ante Racing desgarrado y prosigue su recuperación, viajó a Tucumán con acuerdo del cuerpo técnico y está a una semana de la conclusión de su contrato.

Ahora quedó abierta la puerta para un reingreso a la escena de parte de Atlético Tucumán, cuyo presidente, Mario Leito, dijo en las últimas horas a medios de su provincia que “el regreso del Pulga es muy factible, le hicimos una propuesta muy buena”.