Lo presentaron los diputados Aragón y Groso junto a Basterra y Salvarezza. Busca restringir el uso de agrotóxicos y los desmontes. 

Un proyecto de ley de fomento a la agroecología sirvió para que el kirchnerismo retomara su proclama sobre la “soberanía alimentaria”, un concepto que alzó cuando intentó sin éxito avanzar en la estatización de la cerealera Vicentín.

La iniciativa es de los diputados del Frente de Todos José Ruiz Aragón y Leonardo Grosso, presidentes de las comisiones de Agricultura y de Medio Ambiente de la Cámara baja.

Y la presentaron este martes junto a los ministros de Ciencia, Tecnología e Innovación de Argentina, Roberto Salvarezza; y de Agricultura, Ganadería y Pesca, Luis Basterra. También participaron representantes del CONICET y el INTA.

Salvarezza levantó las banderas de “soberanía alimentaria y cuidado ambiental”, a través de las cuales, señaló, “se contemplan todos los elementos que hacen a la cadena de comercialización y consumo”, un sector que el kirchnerismo quiere controlar de cerca y responsabiliza por los altos precios de la comida.

En este proyecto están en la mira por la contaminación ambiental, un tema por el que existe una fuerte presión de organismos internacionales y tiene adeptos de todas las fuerzas políticas en el Congreso. 

Grosso explicó que “se pretende resolver por la positiva uno de los principales problemas ecológicos que tiene la Argentina, que es la producción agropecuaria con uso de agrotóxicos y con desmontes en toda la argentina”.

“Con esta pandemia que vive la humanidad se ha puesto sobre la mesa y venimos hablando mucho en el Congreso sobre la necesidad de construir una nueva normalidad sustentable económicamente. Este debate llega en el momento indicado. Tenemos que discutir la nueva normalidad porque no hay más tiempo”, desafió. 

Aragón llamó a la “promoción de procesos de producción sustentables”, en los que, sostuvo, “el Estado es fundamental en la promoción de políticas públicas para construir un modelo alternativo, no como contraposición, sino como un camino diferente para los productores que elijan este camino”.

La diputada Daniela Vilar, que participó de la presentación junto a su par Florencia Lampreabe, fue tal vez la más conceptual. “Necesitamos un cambio de paradigma respecto al modelo hegemónico de producción alimentaria. Es importante discutir entre todos y todo el giro necesario en relación a las formas de producir y consumir”, señaló. 

“Un paradigma no cambia solo, son construcciones políticas y proyectos que requieren la voluntad de actores y actoras para que se avance en la transición. No hay forma de que avancemos sin el involucramiento efectivo de los protagonistas de estos trabajos”, arengó quien es una de las más cercanas a Máximo Kirchner en el Congreso.