Lejos de un acuerdo, los legisladores nacionales no integrarán el mismo frente electoral.

Horas previas al cierre de frentes electorales del pasado lunes, el senador nacional Guillermo Snopek y la diputada nacional Carolina Moisés tantearon una pseudo unidad que que duró menos de 96 horas. Allí sumaban además al actual compañero de banca de la sampedreña, el ex candidato a gobernador Julio Ferreyra.

Con más marketing que consensos, los dirigentes peronistas intentaron mostrar en Nación una imagen de consolidación peronista que no se plasmaba en el territorio. Con fotos y publicaciones en sus redes sociales creyeron que podrían lograr el aval absoluto de Nación para lo que sería un frente propio, lejos del PJ.

A esos ensayos sumaron una visita al gobernador tucumano, Juan Manzur, responsable político del armado electoral del NOA por pedido del propio presidente, Alberto Fernández.

El objetivo de máxima era sumar todos los frentes detrás de Moisés. Allí se confluirían, además de los ya mencionados, varios intendentes y comisionados, legisladores y concejales locales. Descontaban tener entre sus filas a La Cámpora y a los grupos que responden a la dirigente social, Milagro Sala.

Sin embargo la burbuja se explotó antes de tiempo. Horas antes del cierre de los frentes electorales el nerviosismo invadió a esta alianza: el gobierno nacional no daba claras señales de que fuera a apoyar explícitamente a la lista quitando trascendencia a Rivarola y el PJ como pretendían.

Tampoco tenían el compromiso de apoyo indeclinable de la Cámpora, cuya referente provincial Leila Chaer en comunicación con el partido justicialista pedía unidad absoluta para derrotar a Gerardo Morales.

Finalmente la negativa de los dirigidos por Sala fue un golpe decisivo, al menos para la dirigencia nacional que veía como las promesas de Moisés y Snopek se desvanecían con el pasar de los minutos.

El último gran golpe lo dio el propio Guillermo Snopek quien abandonó su propia alianza y dio libertad a quienes lo acompañaban en la travesía. Su alfil, el concejal Matías Domínguez, ya jugaba desde hace varios días con Rivarola y su primo, Alejandro Snopek, partía para asociarse al frente que tienen entre otros al partido VIA de Luciano Demarco.

Así las cosas, quien quedó fortalecido al final de cuentas fue el propio Rivarola que supo esperar su momento. Sumó el apoyo explícito de el ex vicegobernador Guillermo Jenefes, de la gran mayoría de intendentes y comisionados peronistas, de los compañeros de La Cámpora y hasta un acercamiento del fellnerismo que parece decidido a pelear algún espacio dentro de la estructura del PJ.

El próximo plazo a la vista es el del 12 de mayo, momento en vencen los tiempos para presentar la nómina de candidatos de cada frente. Todo puede suceder aún…