El gobierno de Jujuy decidió, por el momento, mantener el status quo.

El gobierno de la provincia de Jujuy, en cabeza del gobernador radical Gerardo Morales, atraviesa por estos días una grave crisis sanitaria que pone en riesgo un nuevo colapso del sistema sanitario, fundamentalmente en las ciudades del interior provincial.

Saben Morales y su gabinete que la famosa y esperada segunda ola de coronavirus ya llegó al país y se está cobrando nuevas vidas y enfermando a gran cantidad de personas.

Sin embargo, la mayor preocupación gubernamental pasa por llegar lo más enteros posible a las adelantadas elecciones legislativas de junio de este año. Ni el gobernador ni sus asesores quieren tomar medidas restrictivas por miedo a que los comerciantes vuelvan a levantar la voz contra el gobierno.

Es por esto último que hasta el momento no habrán en Jujuy nuevas restricciones a la circulación de personas ni a la apertura de comercios y espacios públicos. Apuestan los dirigentes a sortear la ola lo más rápido posible.

El miedo ante el riesgo de un nuevo desborde del sistema de salud de la provincia invade a los médicos y sanitarias. Algunos ya alzaron la voz ante el aumento de casos positivos de covid-19 en localidades que hace no mucho tiempo atrás se vieron gravemente saturadas. No tienen estos respuesta oficial.

Resta considerar alto movimiento en semana santa. Durante estos días miles de turistas visitaron la provincia y las secuelas del contagio pueden ser de considerable magnitud.