Arde la interna del justicialismo de Jujuy de cara a las elecciones próximas.

En el día de hoy vence el plazo para la presentación de los frentes electorales de cara a las elecciones legislativas del próximo mes de junio, convocada de antemano por el gobernado Gerardo Morales.

Los muchachos (y las muchachas) peronistas irían una vez más en listas separadas, facilitando otra vez el camino al golpeado oficialismo local que apostaría todo a poner entre sus candidatos a los responsables del Comité Operativo de Emergencias (COE) mechando con radicales de la vieja guardia.

Curiosamente, quienes no estarían de acuerdo con las condiciones impuestas por el Consejo Provincial del PJ, entre los que se cuentan al senador nacional Guillermo Snopek y a los diputados nacionales Carolina Moisés y Julio Ferreyra presentarían su propia lista con el nombre de “Frente de Todos”. “De Todos” menos del principal partido que representa a los peronistas justamente.

Cierto es que nada fácil les resulta la unidad en un contexto en el que el propio presidente del PJ, Rubén Rivarola, exige para el acuerdo la aceptación de una lista que llevaría como candidatos a muchos de los miembros de su riñón político. Algunos de ellos, como el del ex gobernador Walter Barrionuevo, son fuertemente resistidos.

Con la finalización de los plazos electorales para la admisión de los frentes partidarios, se desvelará uno de los grandes interrogantes: el peronismo nuevamente encarará una elección sin unidad.

En las próximas horas se sabrá quiénes serán los dirigentes políticos que se ubiquen de uno y otro lado de la grieta peronista. Muchos intendentes y comisionados ya manifestaron su total repudio al armado de listas separadas.

Los egos de uno y otro lado parece terminarán de voltear un posible acuerdo. Como dijo un reconocido dirigente partidario: “mucho cacique, poco indio”.