El ritual ya parece haberse hecho costumbre en la política de gobierno.

El gobernador jujeño Gerardo Morales continúa la acelerada campaña política de cara a las elecciones legislativas de junio del corriente año, en medio de la crisis económica y sanitaria acentuada desde la aparición del virus Covid-19 que causa estragos en todos los países del mundo.

Lo curioso es que el máximo mandatario provincial y sus funcionarios eligieron una curiosa metodología de campaña: se trata de inaugurar carteles de obras que no tienen presupuesto incluido o que para peor fueron ya anunciadas hace mucho tiempo atrás.

Lejos parece haber quedado la promesa del “tren turístico solar más importante de Latinoamérica” o la nueva y moderna ruta 34. Tampoco estamos cerca de contar con las “mil casas por año” prometidas en otras oportunidades.

El nuevo hábito es mucho más simple. Un discurso político, palabras alentadoras y la foto de un “cartel de obra”. Vaya a saber si llegarán siquiera a iniciarse en el corriente año.

El último y gran anuncio fue en la localidad de Monterrico. Cartel de fondo y con la palabra incluso de la senadora nacional Silvia Giaccopo, quedó inaugurada la nueva cartelería que promete mejoras edilicias en la educación.