La campaña de cara a las legislativas adquiere peculiares formas en medio de la pandemia.

En Jujuy el adelantamiento de las elecciones legislativas locales dispuesto por el gobernador Gerardo Morales y sus funcionarios para el mes de junio, alteró los planes de todo el arco opositor que se encontraba hasta hace muy poco tiempo dormido o en sorprendente relajamiento.

Con el nuevo cronograma, dirigentes peronistas parecen haberse despertado aunque carentes de planes contundentes. En medio de la confusión, cada uno (y cada una) adoptó su propia estrategia desentendiéndose del resto de sus “compañeros”.

Así las cosas, el presidente del PJ, empresario y diputado provincial Rubén Rivarola se aferró al partido y armó en muy poco tiempo una reunión de congresales peronistas en la que impuso a su amigo intendente Nilson Ortega como uno de los principales responsables del armado de listas.

Aprovechó también Rivarola para realizar numerosas visitas a localidades del interior y sumar apoyo que se plasmaron mediante impacientes fotos. También en una de ellas sumó al actual concejal y hasta hace poco aliado de Snopek, Matías Domínguez.

Justamente el senador nacional, Guillermo Snopek, de escaso apoyo territorial local busca sumar respaldo desde nación. Son constantes sus visitas a funcionarios de Alberto Fernández reflejadas en sus redes sociales pero con un alto interrogante en cuanto a gestión concreta.

Carolina Moisés, por su parte, sigue un similar camino. Golpea puertas en Buenos Aires buscando apoyos e intenta no descuidar su armado provincial, cada vez más difuso. Hace menos de 48 horas, el intendente Blas Gallardo, quien se suponía parte de su equipo se dejó fotografiar muy sonriente con Rivarola en lo que parece ser una nueva alianza.

Más de atrás corren por el momento Eduardo Fellner y Rodolfo Tecchi. Cada uno con su juego aprovechan los importantes números que responden a sus mensajes desde los círculos más íntimos del presidente de la cámara de diputados, Sergio Massa y del propio Alberto Fernández.

Casi desde afuera por completo de la estructura partidaria, los hermanos Palmieri intentan, por ahora sin suerte, transformar sus fotos con Fernández en una muestra de respaldo que desde Jujuy saben no existe como tal.

A esperar … el calendario está en marcha.