El escándalo desatado en el Ministerio de Salud de la Nación abre dudas del reparto en las provincias.

El escándalo por la vacunación vip de personas que no estaban entre las consideradas de prioridad en nuestro país, desató la furia del propio presidente Alberto Fernández quien de inmediato decidió pedirle la renuncia a su amigo y hasta ese entonces ministro de salud, Ginés González García.

En su lugar asumió la cartera nacional, Carla Vizziotti. Funcionaria de mucha exposición durante la pandemia y una alta capacitación en el sector sanitario fue la elegida para suceder a Ginés. A cargo tendrá la difícil tarea de comandar la campaña de vacunación más grande de la Argentina y gestionar en tiempos de coronavirus.

Conocida la noticia de la vacunación de funcionarios y amigos nacionales, muchos dirigentes del oficialismo y de la oposición comenzaron a solicitar la trazabilidad de las vacunas en las provincias para conocer detalles de sus aplicaciones y los criterios de selección.

El notable e inquietante silencio entre los funcionarios de la salud en la provincia de Jujuy y la escasa información con que la población cuenta en relación a los afortunados que logran acceder a la vacunación, hacen despertar las sospechas de que puede en nuestro territorio haber alguna experiencia cuanto menos parecida al bochorno de Nación.

Por el momento no hay datos oficiales que permitan acceder a estadísticas provinciales confiables en torno a la aplicación en Jujuy de las vacunas que llegan desde hace ya varias semanas en tandas enviadas desde Buenos Aires principalmente.