La foto parece de hace años pero sin embargo no tiene más de un día.

El peronismo jujeño calienta motores de cara a las elecciones legislativas del año en curso y a la espera de una definición del gobierno de Morales ante un posible adelantamiento del calendario electoral.

En el día de ayer, el presidente del partido peronista, Rubén Armando Rivarola, juntó a un puñado de dirigentes en la localidad de Monterrico cuyo intendente Nilson Ortega dejó hace un tiempo atrás la cercanía a su ex aliado Guillermo Snopek y se acercó al líder partidario.

En el encuentro no solo se arengó a la tropa sino que, como es costumbre, se entonó la marcha en medio de potentes discursos.

Lo curioso es que la gran mayoría de las presentaciones hicieron alarde de la necesidad de renovar al peronismo para darle mayor competitividad. Hablaron de renovación dirigentes de larga data.

Sin embargo lo más llamativo es que “los compañeros” se “olvidaron” de incorporar a “las compañeras”. Como bien burlaba un reconocido dirigente en las redes, “ni pa´la foto sumaron a las muchachas”.

¿Los asesora acaso el enemigo?

Con las prácticas del siglo pasado, difícilmente el peronismo pueda renovarse. Las mujeres vienen pidiendo merecidos espacios y en Jujuy parece que solo la imposición legal les garantiza acción política.