Las provincias argentinas se preparan para el retorno de las clases en los próximos meses.

La presencialidad o no de las clases se convirtió en un tema de debate nacional que atraviesa partidos políticos y clases sociales. Tanto desde el oficialismo como de la oposición política se escuchan voces a favor y en contra de un pronto retorno a las aulas. Los sindicatos muestran sus resquemores.

A comienzos de esta semana fue el propio ministro de educación de la Nación, Nicolás Trotta quien confirmó que los alumnos, las alumnas y docentes volverán a los establecimientos educativos luego de un largo tiempo sin hacerlo por la aparición del coronavirus.

En la gran mayoría de los territorios provinciales habrá una vuelta escalonada en la que se dará prioridad a los estudiantes de los años iniciales y aquellos que están en el último año del ciclo lectivo.

La fuerte oposición inicial de los gremios docentes empieza a ceder frente a los protocolos de bioseguridad que se implementarán en cada caso. Las agrupaciones que nuclean a los educadores pretenden garantizar las medidas básicas y mínimas de seguridad y salubridad para sus asociados.

La provincia de Jujuy ya tiene fecha aprobada para el retono y se espera que en los próximos días queden habilitadas las disposiciones elevadas a consideración de las autoridades sanitarias. Hay en la provincia un fuerte respaldo social al regreso a la presencialidad sustentado en el difícil acceso a las plataformas digitales de educación.