En las ciudades de Libertador General San Martín y Abra Pampa las terapias están completas.

Hace algunos días, desde este mismo medio se planteó un interrogante que se hacen ya cada vez más jujeños. ¿Son reales los números de casos positivos de coronavirus que informan las autoridades gubernamentales de Jujuy?. La pregunta toma sentido toda vez que cada vez son más las personas que confirman tener familiares o amigos con covid-19.

Se supo durante el fin de semana que las unidades de terapia intensiva (UTI) de las localidades de Abra Pampa y Libertador General San Martín se encuentran en su capacidad máxima. De no desocuparse pronto, podría generase un grave problema sanitario en estos lugares.

La ciudad capital es otro de los lugares de complicación. Médicos del Hospital San Roque denunciaron que durante el día sábado por la noche no contaban con camas de asistencia a pacientes por lo cual algunas personas debieron ser trasladas a clínicas privadas o al propio ministerio de salud provincial, habilitado a tal fin.

La estrategia gubernamental parece por el momento hacer la vista gorda para evitar tomar medidas urgentes y necesarias pero que podrían ser antipáticas para gran parte de la sociedad.

Cabe recordar que recientemente, el presidente de la República Argentina, Alberto Fernández delegó en los gobernadores de las provincias la facultad de definir sus propias estrategias sanitarias para enfrentar lo que ya se conoce como la “segunda ola de contagios”.

Jujuy no cuenta con buenos antecedentes, ya que fue una de las pocas provincias en la que durante la primera ola sufrió la saturación de su sistema sanitario.