En los últimos días aumentaron exponencialmente los casos de coronavirus en la provincia.

La segunda ola por coronavirus llegó a la Argentina de manera anticipada y ya son varias las provincias del país que implementaron estrictas restricciones sanitarias para evitar un nuevo masivo contagio por parte de sus poblaciones.

En el caso de nuestra provincia, si bien no hay hasta el momento un toque de queda sanitario ni medidas de circulación restringida, la propagación del virus ya se registra de manera preocupante en muchas de las localidades de las distintas regiones. La región norte, con las ciudades de La Quiaca y Abra Pampa como epicentros, es la que mayor cantidad de casos activos registra.

No muy lejos, le siguen en positividad, la ciudad de Libertador General San Martín y la propia capital provincial. Desde este mismo medio se informó sobre la nula disponibilidad de camas de asistencia a pacientes por covid-19 durante el pasado fin de semana en el Hospital San Roque de San Salvador de Jujuy.

Por el momento, y más allá de algunas acciones aisladas impulsadas por ciertas autoridades municipales, como las de limitar el horario de los comercios en la ciudad fronteriza de La Quiaca, no existe un activa política epidemiológica por parte del gobierno provincial.

A esta arbitraria indiferencia le cabe el agravante de que en la última semana se evidenciaron en distintos puntos de la provincia un sinfín de actividades masivas, muchas de ellas de manera clandestina. Partidos de fútbol con concurrencia de público; fiestas electrónicas; casamientos con cientos de invitados, y una larga lista de etcéteras son apenas algunos de tales eventos.

Las instantáneas denuncias en las redes sociales parecen no advertir aún a los responsables del control. Las pocas imposiciones de multas parecen elegidas a dedo por las autoridades policiales mientras algunos privilegiados “sortean” las inspecciones pese a que sus eventos son denunciados de antemano.

Cabe recordar que la provincia de Jujuy fue una de las pocas jurisdicciones provinciales de la Argentina que sufrieron la saturación de sus sistemas sanitarios.