Un grupo de dirigentes jujeños logró convenir una reunión con el presidente de la Nación en Olivos hace algunos días atrás.

Hace poco más de una semana circulaba por las redes sociales jujeñas y en algunos diarios de tirada local una foto que intentó ser demostrativa de algo que generó más indiferencia de lo que inicialmente se pensaba.

Y es que una reunión con el presidente de la Nación, Alberto Fernández y nada menos que en la quinta presidencial de Olivos, daban un marco para muchos dirigentes soñado en su posible intento por instalarse con referencia política en sus respectivos distritos.

Lejos de ordenar la tropa peronista de Jujuy, la fotografía que rápidamente circularon algunos de los jujeños presentes en la reunión, como los hermanos Palmieri, la diputada provincial, Alejandra Cejas o el ex ministro de producción Gabriel Romarovski, pasó sin penas ni glorias.

No generó una expectativa de unidad alrededor de éstos como ellos mismos pretendían y no hubo casi repercusiones en el plano local. ¿Por qué?. Es que quienes tienen línea directa con los funcionarios de Nación, como los intendentes o los legisladores nacionales, supieron casi en sintonía que se trató de una reunión que muy lejos estuvo de significar un apoyo del presidente a quienes lo visitaban.

Se conoció, por filtración intencionada desde el Gobierno Nacional, que se realizó por “un favor” que desde el círculo íntimo del presidente decidieron concederle al puñado de jujeños luego de que estuvieran más de una semana por la Ciudad de Buenos Aires intentando el encuentro.

Alberto finalmente accedió con la premisa de no emitir ningún tipo de comunicación oficial y aprovechar la oportunidad para escuchar de primera mano los planes del gobernador radical Gerardo Morales a quien Fernández decidió eludir en más de una ocasión.

Así las cosas, el justicialismo de Jujuy cerrará el año tal como lo inició: sin una conducción clara, tan representativa de la política peronista y con dirigentes que continúan buscando en Nación lo que en la provincia no logran: legitimidad para liderar a la oposición provincial.