Con un penal de Montiel y un cabezazo de Zuculini en el descuento, el equipo de Gallardo superó cómodo a Nacional. El video análisis intervino cinco veces.

Nada es fácil en la Copa Libertadores. Ni ayer ni hoy ni mañana. Nada resulta sencillo con el VAR de por medio, que llegó para aportar justicia y genera enredos porque, en definitiva, lo manejan personas. Y River, el River de Gallardo, lo conoce a la perfección.

Otra vez el VAR fue protagonista en la madre de todas las copas en general y con River en particular. Porque en un primer tiempo en el que el equipo de Gallardo no tuvo la lucidez necesaria para desequilibrar a Nacional, hubo tres intervenciones del video análisis que resultaron determinantes. Primero, por una mano de Laborda, zaguero uruguayo, que acertaron en no sancionar como falta. Al ratito, en el penal que el colombiano Rojas sancionó -y le ratificaron desde el VAR- por un leve contacto de Oliveros a Matías Suárez(Rochet le atajó el remate a Borré y sobre el final, cuando el propio Suárez convirtió un muy lindo gol que fue invalidado porque partió -por centímetros- en posición adelantada.

Y esta historia no terminó ahí ya que el resultado se rompió por otra situación de VAR por otra mano de Laborda tras un toquecito de De la Cruz: ahí, en medio del maleficio de River con los penales, agarró la pelota Gonzalo Montiel y definió perfecto, como en aquella definición contra Cruzeiro, en Belo Horizonte.

El 1-0 de un equipo inicial con el que Gallardo sorprendió a todos (afuera Pinola y Casco, adentro Angileri y Carrascal) sonaba corto por las chances que desperdició River, como ésa de Borré solito y solo delante de Rochet, al comienzo de la parte final. Hasta que llegó, en el cierre, el cabezazo de Zuculini, otra vez el VAR como protagonista y el tanto convalidado para el 2-0. 

Fue tras una gran jugada de River, con combinaciones, profundidad y la aparición por sorpresa de jugados sorpresa en las últimas semanas. Y combinó fútbol y VAR, pero River no tiene la culpa. La responsabilidad de River es jugar y lo intenta siempre.