Se renovaron las autoridades con el cambio anunciado en el PRO. Gioja y el radical Cornejo serán vice 2 y 3. Reclamo por falta de mujeres.

Sergio Massa fue reelecto por unanimidad como presidente de la Cámara de Diputados y será escoltado por el ahora vice Omar de Marchi, del PRO, quien como anticipó LPO reemplazará a Álvaro González por gestión de Mauricio Macri y la presidenta del partido Patricia Bullrich.

González es cercano a Horacio Rodríguez Larreta, quien prefirió no dar la pelea y llamó al mendocino para ratificar su postulación. El vice tercero seguirá siendo el radical Alfredo Cornejo.  

Massa le reconoció el año compartido con quien fue su sucesor más inmediato y tomó el control de las sesiones ante sus eventuales ausencias. “No nos conocíamos, nos miramos con desconfianza, pero construimos una relación de trabajo que nos permitió llevar adelante sesiones difíciles. Ahora siento que lo conozco de toda la vida”.

Pidió una colaboración similar de De Marchi, quien integró este año el grupo de “los duros” de Cambiemos, que fueron reacios a las sesiones remotas, siempre quedaron en minoría, pero aún así lograron ubicar una autoridad y pelear con Massa y el resto de los jefes de bancadas en la mesa de labor parlamentaria.

La sesión preparatoria fue presidida por Carlos Heller, por ser el diputado de mayor edad (80 años), y se hizo bajo modalidad presencial pero con sólo algunas excepciones autorizadas por una comisión creada por diputados de todos los bloques, según el nuevo protocolo aprobado el viernes por la madrugada. Aparecían en pantallas colocadas en el hemiciclo, más chicas que las utilizadas en los últimos ocho meses. 

“Espero que no aparezca ninguno de los ausentes reunido con 10 personas o en un restaurante. Estuvimos que ocho meses evitando situaciones como esta”, se quejó, esta vez en voz baja, Fernando Iglesias, del PRO, uno de los duros y promotores de las sesiones presenciales sin excepciones. Debió ceder por la posibilidad de que se frustrara la sesión del aborto de este jueves.

La reelección de Massa fue propuesta por la vicepresidenta del bloque de Frente de Todos, Cecilia Moreau, ante la ausencia de Máximo Kirchner, en aislamiento preventivo por haber estado junto a Axel Kicillof, quien a su vez mantuvo un contacto estrecho con un infectado de Covid 19. 

Moreau le agradeció al tigrense su “rapidez en la acción” y haber apostado a la innovación tecnológica. “Fue un año difícil pero primó ante todo, con nuestros enojos y diferencias, la vocación de diálogo, de generar la búsqueda de consenso, acercar ideas y puntos de vista para poder lograr una convivencia que a veces no es fácil. Ha sido histórico el funcionamiento de la Cámara aún en pandemia”, agregó.

“De Sergio podría hablar de muchas cosas, pero sinceramente lo que vengo a hacer es pedir que se le renueve un voto de confianza, es reforzar la pluralidad como un valor indelegable y el convencimiento de que como presidente de la Cámara esta va a seguir siendo la casa de todos y todas las argentinas”. 

El jefe del interbloque Juntos por el Cambio, Mario Negri, lo respaldó pese a las diferencias que tuvieron fuera y dentro de las sesiones, donde el cordobés llegó a amenazar con revisar su continuad como presidente de la Cámara. 

“A pesar de nuestras discusiones, miradas distintas, debo decir que paso a paso fuimos progresando en lo que a nuestro criterio es algo que no debemos perder. Pudimos avanzar en un sistema mixto” de sesiones. Celebró la presencialidad de casi 90% y vaticinó un acuerdo para evitar sesiones de 24 horas, parte de una agenda de reformas propuestas por Massa en febrero pero que la pandemia impidió avanzar.

Todos los bloques chicos apoyaron la continuidad del presidente a excepción de Beatriz Ávila, la tucumana que fue aliada hasta medio año y luego mutó en un monobloque opositor. Romina del Plá se despidió de la Cámara: presentó la renuncia para que asuma quien le sigue en la lista, una vieja costumbre de la izquierda. “Fuiste la más ruidosa e inquieta. La democracia es democracia cuando las expresiones mayoritarias o minoritarias tienen la misma potencia en su voz, en el ámbito del Parlamento”, la despidió Massa. 

El presidente de la Cámara abogó por una mejor convivencia. “Nos quedan desafíos y quisiera que tengan un paraguas: el del respeto, el de entender que el que piensa distinto no es mi enemigo, sino alguien que tiene otra idea y lo puedo escuchar y entender. El parlamentarismo también tiene la idea de que con la mirada, el gesto y la pasión se puede convencer al otro a la hora de expresar una idea, y si no nos escuchamos, es muy difícil escuchar al otro”, señaló. 

Pero después le llego la queja por otro año sin mujeres entre las autoridades de bloque. “Lo hablamos el año pasado  y no me cumplió”, reprochó Graciela Camaño, desde el zoom. “Es una lástima que con tantas mujeres en el oficialismo no se haya podido cumplir”, se sumó al lamento Mónica de Frade, de la Coalición Cívica. 

“Un problema de toda la Cámara no se lo puede adjudicar al oficialismo”, se molestó Claudia Bernazza, del Frente de Todos. Su compañera Gabriela Cerutti recordó que hay un proyecto de su par Mayda Cresto para regular el cupo de género entre las autoridades de la Cámara.  Y que nunca se trató.