Un puñado de jefes comisiónales del peronismo de Jujuy viajaron esta semana a la capital del país en búsqueda de acercamientos políticos con Nación.

Es frecuente desde hace algunas semanas que habilitaron los vuelos comerciales, que dirigentes de todo el arco político del oficialismo y de la oposición de Jujuy se suman a un avión con destino a la Ciudad de Buenos Aires para realizar gestiones políticas.

Descontados los casos de los senadores y diputados nacionales quienes cumplen sus funciones en el Congreso Nacional desde que habilitaron las sesiones presenciales; un par de dirigentes tanto radicales como peronistas, frecuentan la ciudad capital en búsqueda de acercamientos políticos con funcionarios del Gobierno Nacional.

El propio gobernador, Gerardo Morales y sus ministros intentan semanalmente ser recibidos por el círculo íntimo del presidente, algo que muy pocas veces se les concede.

En la oposición local, intendentes y jefes comunales como el máximo dirigente gubernamental de Perico, Luciano Demarco; o de Palpalá, Rubén Rivarola (jr.) o La Quiaca, Blas Gallardo, hacen lo propio de la mano de políticos nacionales de peso como el ministro del interior, Wado de Pedro o el Jefe de Gabinete de Ministros, Santiago Cafiero, quienes ayudan a concretar importantes reuniones.

Por estas semanas, se pasean por Buenos Aires, en igual sentido, los intendentes Torres, de El Carmen; Ortega, de Monterrico y Paniagua de Humahuaca. Se suman a los antes mencionados Gallardo, Demarco y Rivarola en la aventura de dejar por unos días sus territorios en búsqueda de programas y asistencia económica para sus distritos.

Hace poco más de una semana fue el turno de legisladores provinciales jujeños como Martín Palmieri y Alejandra Cejas que junto a otros dirigentes jujeños lograron, luego de varios días de insistencia, una foto con el presidente nada menos que en la quinta presidencial de Olivos.