La Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) informó que, por una decisión de la Secretaría de Comercio Interior, se estableció la obligatoriedad para todas las aerolíneas nacionales y extranjeras que comercialicen bienes o servicios en el país deberán instalar el “botón de arrepentimiento”, mediante el cual el consumidor podrá deshacer o revocar la compra de pasajes aéreos.

Así lo informó la autoridad aeronáutica a través de la resolución 329/2020 publicada hoy en el Boletín Oficial, que da cuenta que las empresas de “transporte aéreo de pasajeros nacional e internacional y que operen dentro de la Argentina implementen en un plazo de 60 días” el sistema que permitirá a las personas poder revertir la compra del ticket.

La nueva medida se da luego de que la Secretaría de Comercio Interior sacara en octubre pasado la resolución Nº E-424 sobre el sistema del “botón de arrepentimiento” aplicable para la compra de bienes y servicios, pero que dejaba fuera la compra de pasajes aéreos y equipajes de carga a través del transporte regular por no ser compatibles con la normativa aeronáutica existente y por encontrarse el instituto de Cancelación y Devolución de los Billetes de Pasaje adquiridos por los usuarios, reglamentado por una norma de 1998.

No obstante, a partir de esta la resolución, informaron que las empresas deberán crear un “mecanismo ágil y sencillo”, similar al denominado “botón de arrepentimiento” en las páginas web de cada aerolínea comercial, que permita el ejercicio oportuno por parte del usuario de su derecho de reintegro, conforme las condiciones previamente informadas en el contrato de transporte.

Desde la ANAC dijeron que esta medida será aplicable solo para aquellos billetes que la compañía elija como “reembolsables”. “Es tan compleja la comercialización del billete aéreo que tienen un sistema de clearing internacional, porque muchas veces cuando se está comprando un billete se le transfiere a un mercado común el dinero. El botón de arrepentimiento insta a las líneas aéreas a hacerlo de la manera más ágil y mandatoria para aquellos pasajes que tengan la posibilidad de devolución”, aclararon desde el organismo.

“No todos los billetes de avión van a ser reembolsables. Los que sean aplicables tienen que tener el botón de arrepentimiento que te va a avisar que ese ticket va estar o no dentro de la medida. Pero te van a decir antes de que lo compres que tenés la posibilidad de deshacer la compra en un futuro”, agregó la misma fuente.

En caso de que no aparezca el “botón de arrepentimiento” o “deshacer la compra”, significa que ese ticket no tiene la posibilidad de devolución. Si el ticket fue comprado a través de una agencia, ésta deberá tener la opción de deshacer la compra y, a su vez, tendrá la oportunidad de pedir el reintegro a la aerolínea.

“Ahora, la posibilidad de retractarse es más flexible y posibilita la venta del billete para las aerolíneas y el tiempo límite para hacerlo es desde el momento que se ejecuta la compra hasta 24 horas antes del vuelo. Si se llega a esta instancia, el cliente tendrá distintas penalidades”, observaron.

Las multas para el usuario que cancele en las últimas horas serán aplicables conforme a lo que decida la aerolínea una vez que estudien la normativa. Tienen 60 días para pulir y definir el sistema. No obstante, desde la ANAC adelantaron que podría implicar una devolución íntegra o una quita parcial del valor del boleto. 

La normativa, en tanto, señala que, mediante el link, el consumidor podrá solicitar la revocación de la aceptación del producto comprado o del servicio contratado, en los términos de los Artículos 34 de la Ley N ° 24.240 y 1.110 del Código Civil y Comercial de la Nación.

Dentro de las regulaciones generales del contrato de transporte aéreo que rigen en el país para este tipo de servicios no se prevé la existencia de tarifas reembolsables. En tanto, la aerolínea sí puede, de acuerdo a sus condiciones y regulaciones, brindar soluciones a los pasajeros.

Según se indica en la normativa, estas regulaciones específicas de la aeronáutica actualmente “torna imposible la aplicación irrestricta del derecho de retracto”, aún frente a la información adecuada en relación con las condiciones del billete aéreo, puesto que convertiría a todas las tarifas en reembolsables. De esta forma crearía una contradicción con las cláusulas de fijación tarifarias de numerosos acuerdos de servicios aéreos suscriptos por la República Argentina.

Entre otros factores, señalan “que estas características reconocen la necesidad de una regulación específica que, a su vez, debe velar por los intereses generales de la sociedad, preservando y fomentando el desarrollo de la actividad aerocomercial, cuyos efectos son altamente beneficiosos en el desarrollo económico y social de los países”.