Los profesionales de la salud están exhaustos y piden máxima responsabilidad a la sociedad en el cuidado.

La Argentina atraviesa momentos con la mayor cantidad de contagios por coronavirus desde el inicio de la pandemia declarada como consecuencia de la aparición mundial del coronavirus.

Los más de 10.000 enfermos que se vienen registrando a diario en el país, provocan que los sistemas sanitarios de todas las provincias estén trabajando al máximo con profesionales de la salud en un estado de cansancio y agotamiento productos de los ya varios meses que vienen enfrentándose al virus en la primera línea de batalla.

El COVID-19 ya no ataca sólo en el área metropolitana de Buenos Aires (AMBA) sino que en las últimas semanas se desplegó con fuerzas en muchas de las provincias argentinas. Son los casos, por ejemplo, de Jujuy, Mendoza o Río Negro en donde el sistema de salud está colapsado en muchas de las ciudades.

Sin embargo, en el día de ayer, se viralizó en las redes sociales una muy triste noticia que fue acompañada de una desgarradora imagen. En ella se logra ver a una terapista de la provincia de Buenos Aires, que con lágrimas en los ojos se dirige a una colega y esboza una tan triste como contundente frase: “se me murió”.

Anoche el Ministerio de Salud de la Nación brindó el informe diario en donde se confirmaron nuevas 245 muertes y 12.026 nuevos contagios en las últimas 24 horas.

Desde la presidencia de la Nación, se dejó circular un rumor de una posible vuelta a la fase 1 en todo el país. El propio Alberto Fernández anunció ayer en una entrevista que desde Olivos brindó a un programa del canal TN que no tendría “ningún problema en apretar el botón rojo si los números siguen en alza”.