Desplazó a la provincia del Chaco al tercer lugar en cantidad de contagiados por coronavirus.

Desde el día de ayer la provincia de Jujuy ocupa el segundo lugar entre las provincias más afectadas por casos positivos de coronavirus desde el inicio de la pandemia. Sólo la provincia de Buenos Aires (y por caso la Ciudad de Buenos Aires) supera a Jujuy en cantidad de personas con confirmación de contagios por COVID-19.

Los datos del Ministerio de Salud de la Nación sobre Jujuy son sustancialmente preocupantes si se tiene en cuenta la cantidad de población entre las distintas jurisdicciones y si se considera la gravedad que reviste desde el inicio de la crisis sanitaria la zona del AMBA.

Los jujeños y jujeñas que contrajeron el virus ya son más que los chaqueños y chaqueñas. Hasta hace poco tiempo atrás, la provincia de Chaco era uno de los principales puntos de atención y preocupación nacional y allí, con excepción del AMBA, apuntaban todos los esfuerzos en materia de salud y asistencia económica.

Jujuy, nuevo foco de atención, tiene en su cuenta más de 4.300 infectados y más de 165 decesos por coronavirus. La tasa de letalidad provincial es de 2,56% y está muy por encima de la media nacional que es de 1,96% según datos oficiales del área nacional de salud.

En los últimos tiempos ciudades como Libertador General San Martín, Perico o San Salvador de Jujuy evidenciaron un altísimo crecimiento de la curva de contagios. El propio presidente Alberto Fernández mencionó, en conferencia de prensa del día de ayer, el caso de Jujuy como ejemplo de la gravedad de la apertura de la cuarentena.

Lejos parecen haber quedado aquellas apariciones del gobernador jujeño, Gerardo Morales, en las que sostenía que la gravedad del coronavirus adquiría importancia en la zona del AMBA o en las que anunciaba aperturas de actividades como el turismo interno.

Incluso hace algunos meses atrás, Morales había ofrecido la provincia como sede para la vuelta del fútbol o entrenamiento para los denominados clubes grandes.