La presencia de la comitiva del gobernador generó enojo en muchos de los vecinos por el uso político de las recorridas en medio de la grave crisis económica y social agravada por el coronavirus.

El gobernador de la provincia de Jujuy, Gerardo Morales, decidió durante estos días salir del unipersonal con que tenía acostumbrado a los jujeños en cada una de sus apariciones a través del COE y recorrer las localidades junto a los intendentes y vecinos.

Fue el caso, por ejemplo, de los intendentes de Perico y El Carmen que estos días recibieron al máximo mandatario provincial. Demarco y Torres expusieron el trabajo que vienen realizando con el objetivo de contener a los vecinos en medio de la escalada de los contagios por coronavirus.

Los jefes comunales pusieron sus equipos a disposición para las recorridas de Morales y parte de su gabinete en los distintos barrios. Esto no sin antes manifestar sus preocupaciones por algunos pedidos realizados desde los municipios al gobierno que carecen de respuestas al día de hoy.

Lejos de llevar tranquilidad a la ciudadanía, la presencia del gobernador y su comitiva generó malestar en muchas personas que veían cómo detrás de Gerardo Morales sus acompañantes repartían mercaderías en casas y centros de atención al azar, sin mucha planificación ni mucho menos con un calendario u organigrama previamente comunicado.

Estas actividades fueron tildadas de “politiquería” por referentes barriales que manifestaron su enojo ante tal situación. Muchas de las entregas fueron incluso repudiadas por no respetar las condiciones mínimas de bioseguridad como el distanciamiento social o el uso adecuado del barbijo.

Cabe recordar que en momentos en que Jujuy no superaba las dos cifras de personas contagiadas por coronavirus, la comitiva de Morales visitó la ciudad fronteriza de La Quiaca y algunas irregularidades cometidas por miembros de la misma provocaron el posterior estallido de la curva de contagios.