Entre el 15 y el 22 de agosto se registraron 56 fallecimientos, el promedio más alto desde que comenzó a circular el virus en la provincia.

El número de fallecidos en la provincia de Jujuy alcanzó el promedio semanal más alto desde que comenzó la pandemia, con 8 decesos por día entre el 15 y el 22 de agosto.

De los 5.967 casos confirmados, 4.477 ya se recuperaron, mientras que 1.319 son casos activos, es decir que permanecen cursando la enfermedad. Este último dato es el que el gobierno de la provincia se esfuerza por comunicar, como se observa en los reportes diarios y en el pedido expreso del ministro de salud, Gustavo Bouhid, quien pidió que “así como se comunican las malas noticias se comuniquen también las buenas”.

Sin embargo, el impacto de los fallecimientos sostiene la preocupación por el crítico momento de la pandemia en la provincia.

Según los funcionarios, el esfuerzo se concentra en estos momentos por fortalecer la prevención, de modo de evitar que las personas necesiten la internación en camas de terapia intensiva, ya que hasta el domingo 9 de agosto se sabía que el nivel de ocupación era del 93%, dato que no fue actualizado por el gobierno en forma posterior.

Si bien, a través de canales oficiales, la gobernación comunicó que hubo un refuerzo en el sistema de Unidades de Terapia Intensiva en 16 camas durante la última semana, un informe reveló que la provincia carece de un sistema de monitoreo que permita conocer en tiempo real las camas disponibles y cómo se van ocupando según la localidad.

La situación de las UTI fue uno de los 14 problemas detectados por los médicos del ministerio de salud de la nación, volcados en un informe, cuya difusión irritó al gobierno.

En ese marco, el número de muertes aumenta.

Los funcionarios realizan recorridas en distintos barrios de la provincia, mostrándose en los sitios dónde se realizan testeos, con la búsqueda de personas que presenten síntomas.

“No vamos a testear a todo el mundo, sólo al sintomático que es el que corresponde”, aclaró el ministro Bouhid, en declaraciones a Radio Nacional, durante una recorrida por el barrio Alto Comedero, en San Salvador de Jujuy.

La realización de búsqueda de casos en los barrios es la actividad más difundida por el gobierno en los últimos días, algo que epidemiólogos en la provincia consideran acertado pero muy tardío.

“Cuando se produjo el episodio con los policías en La Quiaca (los que según el gobierno contrajeron el virus al cruzar la frontera para comprar hojas de coca), es que deberían haber hecho testeos en forma masiva”, indicó el médico Carlos Remondegui, uno de los más críticos con la estrategia provincial.

Otro profesional reconocido como Omar Sued, presidente de la Sociedad Argentina de Infectología, recomendó hace días que Jujuy regrese a fase 1, disminuyendo todas sus actividades y permitiendo sólo servicios esenciales, cómo único método para controlar el brote.

Este domingo 23 de agosto, se especula con la posibilidad de algún anuncio en ese sentido. Sería mediante una grabación del gobernador Gerardo Morales, quien se encuentra recluido en su domicilio tras haber contraído la enfermedad.

Hasta el 16 de junio, la provincia registraba un solo fallecido por coronavirus. Desde ese momento hasta el 22 de agosto, 171 personas engrosaron la lista de quienes perdieron la vida.