Más de 2.300 casos positivos de coronavirus y el posible colapso del sistema sanitario provincial son factores determinantes que hacen que la población decida quedarse en sus casas.

Las calles de la ciudad de San Salvador de Jujuy se vieron desérticas durante la jornada del día sábado y se espera que ocurra lo mismo durante este día domingo. La preocupación evidenciada por el alto índice de contagios de coronavirus en la provincia rige como factor ordenador.

Hasta hace no mucho tiempo los jujeños y las jujeñas se agolpaban en las plazas, parques y en el centro de la capital jujeña. Imágenes de personas paseando, haciendo algún tipo de deporte o simplemente tomando mate con amigos o familiares se replicaban no solo durante la semana sino también los días sabados.

Luego llego el tiempo de a apertura de comercios y locales gastronómicos. También ellos se sumaron a la circulación masiva. Las calles desbordaban y el virus estaba al acecho.

En el interior de la provincia, llegaban visitantes de distintas localidades de Jujuy como parte del disfrute del programa turístico “Jujuy para los jujeños”.

El gobierno se regodeaba en cada conferencia de haber podido manejar satisfactoriamente la pandemia declarada por el COVID-19. El gobernador se mostraba como el mandatario pionero en las aperturas de actividades e industrias. Incluso el propio Morales comentó acerca del ofrecimiento que habría realizado a los clubes de fútbol para que hicieran pretemporada en la provincia.

Pero de un día para el otro y por motivos varios, el escenario dio un giro de 180 grados. Jujuy pasó a figurar entre las 4 provincias con mayor cantidad de contagios. El ejemplo ahora era de aquello que “no debía hacerse”.

En los medios nacionales se hicieron eco de la exponencial disparada de la curva de contagios, de la aparición de nuevos casos de fallecimiento por el virus y fundamentalmente del posible colapso del sistema sanitario provincial.

Hoy, con más de 2.300 casos positivos y con conocimiento de la grave situación que atraviesan no solo los hospitales y centros de salud, sino también sus profesionales médicos, los jujeños decidieron acatar la cuarentena y quedarse en sus casas para contribuir con el freno de la circulación del COVID-19.

Los resultados estarán a la vista las próximas semanas. Jujuy debe bajar los contagios para poder asegurar la atención efectiva y merecida por cada paciente.