A mayor cantidad de contagios por COVID-19, mayor es la apertura de actividades y comercios.

Cada vez son más los comercios y las actividades que en los últimos tiempos vuelven a abrir sus puertas para que los jujeños puedan retomar sus actividades “habituales”. El motivo no es otro que la grave crisis económica que atraviesa desde hace ya varios años la provincia de Jujuy.

Estos días la provincia afronta, además, el peor de los momentos sanitarios desde la aparición del coronavirus. Solo en el día de ayer, y según la información oficial, fueron confirmados 232 nuevos testeos con resultados positivos en todo Jujuy y otros lamentables 7 decesos que hacen a un total de 155.

El gobernador Gerardo Morales (también contagiado por coronavirus al igual que el vicegobernador) parece haber perdido la brújula de la conducción de la sociedad; algo para lo que fue elegido ya en dos oportunidades mediante elecciones. Lejos, muy lejos, parece haber quedado aquel rally televisivo en el que el mandatario se mostraba en todos los canales televisivos del país como uno de los grandes sabedores del manejo del COVID-19.

Hoy Jujuy vuelve a aparecer en todos los medios nacionales. La diferencia es que esta vez ya no aparece en pantalla Morales sino que el espacio lo ocupan los profesionales de la salud reclamando asistencia de la Nación ante lo que consideran abandono de las autoridades provinciales y los familiares de víctimas fatales o enfermos denunciando la gravedad del virus y su impacto en Jujuy.

Se conoció, además, una carta que enviaron desde el Colegio Médico de Jujuy dirigida al presidente de la Nación, Alberto Fernández, y a su Ministro de Salud, Ginés González García en la que los representados solicitan acompañamiento no solo económico sino también de materiales elementales para poder atender a los pacientes.

La situación se torna cada día más complicada pero las hoy ausentes autoridades provinciales parecen no tomar nota de la real tragedia que implican los amontonamientos sociales como los que se ven a diario en distintos puntos de la provincia; algo que sí notaban cuando en Jujuy no había circulación comunitaria del virus y la cuarentena era estricta.

Dejar en manos de la sociedad el manejo de la pandemia o apelar a la sola responsabilidad social puede provocar consecuencias devastadoras. Conocido es el caso de la muerte de un hombre por consumo de dióxido de cloro por ejemplo.