El extraño fenómeno de las medusas rojas en el cielo logró ser captado recientemente por el Observatorio McDonald en Texas, Estados Unidos. El suceso es ocasionado por tormentas eléctricas y es difícil de capturar debido a que solo es visible durante décimas de segundo y normalmente se encuentra oculto por grandes nubes.

El fenómeno, también llamado sprites o espectros rojos, consiste en relámpagos rojos parecidos a tentáculos. En realidad son ráfagas ultrarrápidas de electricidad que crujen a través de las capas superiores de la atmósfera y se mueven hacia el espacio, según explica la Agencia Espacial Europea.

Stephen Hummel, especialista del Observatorio McDonald, fue el encargado de captar el 2 de julio pasado una imagen de uno de estos sprites. “Los sprites generalmente aparecen a la vista como estructuras grises, tenues y muy breves. Debes estar buscándolos para detectarlos y, a menudo, no estoy seguro de haber visto uno hasta que reviso las imágenes de la cámara para confirmarlo”, señaló Hummel al diario La Vanguardia.

El experto relató que la noche en que tomó la foto había grabado cuatro horas y media para poder lograr la hazaña. “Habré grabado cerca de 70 horas de metraje e imágenes fijas este año, y capté alrededor de 70 sprites. La mitad de ellos fueron en una sola tormenta”, agregó.

El sprite fotografiado por Hummel tenía “probablemente alrededor de 48 kilómetros de largo y de alto”. Algunos pueden ser vistos a más de 482 kilómetros de distancia.

El fenómeno se produce porque cuando un rayo golpea el suelo tiende a liberar energía eléctrica positiva que necesita ser equilibrada por energía igual y con carga opuesta en otras partes del cielo. Los sprites son las descargas eléctricas que equilibran la ecuación. “Cuanto más poderosa es la tormenta y más relámpagos produce, es más probable que produzca un sprite”, indica Hummel.

Cuando un sprite chispea se vuelve rojo debido al nitrógeno que flota en lo alto de la atmósfera de la Tierra. El gas interactúa con el estallido de electricidad y emite un resplandor rojo. Algunos sprites, como el que capturó Hummel, tienen forma de medusa, aunque otros toman forma de columnas verticales de luz roja con aretes serpenteantes, los cuales son llamados sprites de zanahoria.

Si bien el suceso se asimila a un rayo habitual que se dispara entre el aire, las nubes y el suelo con carga eléctrica, los sprites aparecen mucho más lejos de la superficie de la Tierra. Los astronautas incluso suelen verlos desde la Estación Espacial Internacional. En 1994, la NASA consiguió la primera imagen a color de un sprite rojo desde el espacio.

Desde que los sprites fueron descubiertos en 1989, los científicos han podido avistarlos en todos los continentes excepto en la Antártida.