Los jujeños y las jujeñas parecen no haberse inmutado por la enorme cantidad de casos positivos de coronavirus que se reportan a diario en los diferentes informes del COE, ni mucho menos por las más de 160 muertes que se registran en la provincia de Jujuy desde el inicio de la pandemia pero con mayor fuerza en el último mes.

Las calles del centro de San Salvador de Jujuy y sus alrededores están a diario desbordadas. La ausencia casi total de control de seguridad es propia de un momento en que la provincia no tenía circulación comunitaria del virus el cual era “un problema de la provincia de Buenos Aires” según el gobernador Morales. El mismo que hoy tiene coronavirus.

Las autoridades gubernamentales están enfocadas en buscar culpables y no parecen tomar nota del real problema que puede ocasionar para los jujeños si no se toman medidas urgentes.

Con el sistema sanitario al borde del colapso en muchas localidades y en la propia capital provincial, con profesionales médicos jujeños y voluntarios de diferentes provincias exponiéndose todos los días al contagio; la actitud de muchos ciudadanos de movilizarse como si nada de esto existiera deja mucho que desear.

Desde Nación, los profesionales recomiendan volver, una vez más, a una cuarentena estricta como una única solución posible para cortar la circulación del virus. No parece esto llegar a oídos del gobierno que hasta al momento parece paralizado o desbordado por la situación.

Los legisladores del Frente de Todos pidieron los últimos días la vuelta a la Fase 1 en toda la provincia de Jujuy pero solo fueron acusados de aprovechar la alarmante situación sanitaria para hacer política.