La grave situación que atraviesan los pacientes recuperados por los amedrentamientos de los familiares de enfermos de coronavirus ameritó la intervención de la especialista Ana Severich quien informó sobre los alcances de la donación.

La provincia de Jujuy atraviesa un complejo panorama sanitario ante la constante aparición de nuevos casos por testeos positivos de coronavirus en distintas localidades y en medio de una preocupante situación por la ocupación de camas en hospitales destinados al tratamiento de la enfermedad.

En el día de ayer, la provincia superó la cifra de 900 personas enfermas por COVID-19 y evidenció un lamentable número de más de 20 decesos.

Ante esta situación, aparece ahora una nueva crisis social. Y es que se conocieron casos en que los familiares de enfermos por coronavirus, empezaron a amedrentar, incluso hasta con amenazas de ejercer violencia, a los pacientes recuperados para que se acerquen a donar plasma.

Tal fue la gravedad del asunto que desde el gobierno debieron salir a poner cierta cuota de racionalidad. Al respecto, la doctora Ida Severich, directora de la institución y coordinadora provincial del programa de Sangre Segura de Jujuy comentó que “Amenazan a la gente hasta con golpizas. A algunos les dicen que si no donan y se muere su familiar la van a pagar ellos y su familia. Es de terror lo que está pasando y hay que ponerle un freno a esta situación“.

Al mismo tiempo, Severich, intentando apaciguar los ánimos y expectativas, informó que “Es necesario que la gente sepa que no todos los pacientes pueden ser donantes y que no todos pueden recibir el plasma. Además que es una terapéutica de ensayo y que no está demostrado con base científica que sea totalmente eficaz por lo que todavía se investiga

Finalmente explicó que “no porque una persona reciba plasma significa que el paciente se va a recuperar” y que “el médico es el único quien va a determinar a través de evaluaciones quién puede recibirlo, y no así el familiar del paciente“.