La aparición de nuevos casos en Jujuy trajo nuevamente restricciones en las actividades productivas. El sector privado de Jujuy, fuertemente golpeado, pide participación en la toma de decisiones de incumbencia en sus actividades.

Crece el malestar del sector empresario jujeño por lo que entienden una manipulación política del coronavirus tanto por parte del gobierno provincial como de su oposición política. El descontento suma además el pedido por ahora ignorado de una mayor presencia en las mesas de decisiones.

Las voces alzadas de gastronómicos, hoteleros, comerciantes, entre otros, se replicaron en diversos medios durante este día. En los mismos, representantes de estos sectores privados de la provincia de Jujuy, expresaron su preocupación ante el aumento exponencial de los casos positivos de coronavirus y lo que entienden, la falta de rumbo en materia social y económica.

Tal el caso, por ejemplo del reconocido representante del sector privado, Martín Berardi, quien expresó que “en la provincia hay cantidad de funcionarios“, y que “Deberíamos tener un grupo pensando en el escenario post pandemia, pero da la impresión que se habla con funcionarios que creen que saben todo. Para esto se requiere apertura mental de parte de los políticos”.

Días atrás quienes habían manifestado su enojo con la negligencia gubernamental en tiempos en que Jujuy vivía una apertura paulatina de actividades, fueron los representantes del sector turístico. Con datos en mano, mostraron la buena recepción del programa “Jujuy para los jujeños” pero lamentaron su interrupción por lo que consideraron un relajamiento imprudente de las medidas sanitarias.

Los comerciantes ya avisaron que no podrán sostener sus actividades en condiciones de encierro. Morales deberá ejercer un equilibrio económico y sanitario que pueda dar respuesta a la grave crisis que se profundiza en la economía jujeña.