Legisladores, vecinos y comunidad científica se oponen al proyecto por considerarlo violatorio de leyes ambientales y nocivo para la salud.

Pasaron ya muchos días, semanas y meses y la polémica en torno a la instalación de un horno crematorio en pleno centro de la capital jujeña no encuentra un rumbo claro. El proyecto deja más dudas que certezas.

Por un lado, desde los distintos sectores de la oposición al gobierno provincial y capitalino rechazan la medida del Ministerio de Ambiente provincial y el Municipio de San Salvador de Jujuy de seguir adelante con el proyecto de instalación del horno crematorio en el cementerio del Salvador.

En tal sentido, el concejal por el FPV-PJ, Matías Domínguez, consideró que “siempre remarqué que se necesita un crematorio, pero no apoye que el lugar para su instalación sea en plena traza urbana de la ciudad“. Asimismo, sobre una falsa noticia sobre su aval al proyecto, el concejal manifestó que “Sorprende que ahora se pretenda con chicanas desviar la atención sobre un tema que inquieta a la opinión pública en general”.

Por su parte, la diputada provincial por el FIT, Natalia Morales, sostuvo recientemente en una entrevista radial que “los mecanismos llevados adelante sobre la instalación del Crematorio en el Cementerio de El Salvador son irregulares, vulnerando los principios y procedimientos establecidos en la Ley Nacional 25675 de Presupuestos Mínimos de Protección Ambiental como el ordenamiento territorial, incluso avasallando las mismas ordenanzas que el municipio de San Salvador establece para la instalación de crematorios“.

Pero no solo la política se hizo eco de tamaña decisión sino que levantaron sus voces también los vecinos, la comunidad educativa de la Universidad Nacional de Jujuy (ubicada a pocos metros del cementerio) y distintas ONG avocadas a la temática ambiental.

Todos los actores sostienen que la posible instalación del crematorio en pleno centro de la ciudad capital, atenta contra las leyes ambientales y contra los procesos de participación ciudadana (libre e informada) que requieren este tipo de decisiones en donde está en riesgo ni más ni menos que la salud humana.

A la fecha no hay acuerdos posibles ni propuestas alternativas que prevean una solución al corto plazo. Por el contrario, son muchos los amparos presentados y la justicia deberá también formar parte del asunto.