Los nuevos 59 testeos positivos dan un total de 707. En el medio se da un preocupante relajamiento de los controles de la cuarentena.

Luego de la conferencia del presidente Alberto Fernández junto a cuatro gobernadores (entre ellos Gerardo Morales) y al jefe de gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, el país se prepara para una paulatina vuelta a la normalidad a través de un plan de aperturas escalonadas de actividades tanto comerciales e industriales como culturales, educativas, deportivas y recreativas.

Si bien cada provincia seguirá administrando su propia cuarentena de manera coordinada con Jefatura de Gabinete de la Nación y el Ministerio de Salud, en la mayoría de las jurisdicciones habrá un lento regreso de actividades principalmente las relacionadas a las actividades económicas. El AMBA, por caso la zona más complicada de país, lo hará con ciertos recaudos.

Jujuy, por su parte, atraviesa una crisis sanitaria. De la peor del inicio de la pandemia mundial declarada como consecuencia de la aparición del coronavirus y el posterior decreto de necesidad y urgencia que legisló sobre el primer aislamiento preventivo, social y obligatorio.

Hoy la provincia está en el registro de las jurisdicciones que evidenciaron el peor disparo de la curva de contagios. Sólo en el día de ayer, se registraron en toda la provincia 59 casos. A ello debe sumarse el lamentable deceso de 2 personas.

Gerardo Morales detalló en su intervención ante el presidente Fernández los motivos por los que entiende se multiplicaron los casos. En su alocución hizo mucho hincapié en el ingreso de la hoja de coca a la provincia, proveniente de Villazón. Omitió decir que esto se dio en un marco de absoluta prohibición de hacer el cruce fronterizo que además se realizó en medio de su gira por la localidad de La Quiaca.

El gobernador jujeño aprovechó también su momento para agradecer a la Nación por la asistencia y en particular al gobernador de Córdoba, Schiaretti, por su compromiso de enviar médicos terapistas codobeses a la provincia de Jujuy.

Lo que suceda en estos días será fundamental para evitar el colapso del precario sistema sanitario jujeño. En el medio se da una confusa apertura de actividades y se evidencia un relajamiento social sobre todo en la ciudad de San Salvador donde la gente se amontona y abusa de la falta de controles gubernamentales.