La provincia tiene serios problemas por la falta de profesionales para terapia intensiva y estiman que en agosto podrían faltar respiradores. Denuncian que los médicos no cuentan con protección adecuada.

Con 1284 casos positivos de coronavirus, la enorme mayoría de ellos registrados en los últimos 40 días, la situación sanitaria en Jujuy se encuentra al límite y en la provincia temen un colapso del sistema de salud en las próximas semanas si no se frena la curva de contagios.

La provincia gobernada por Gerardo Morales pasó en pocas semanas de ser un modelo exitoso de control de la pandemia -con una fuerte apertura de la cuarentena- al foco de mayor riesgo de todo el país después del AMBA, en una situación similar a la del Gran Resistencia, en Chaco.

LPO accedió a un informe que da cuenta de una situación muy compleja en la mayoría de los hospitales de la provincia por la escasez de camas críticas (en total hay 172 aunque no todas cuentan con respiradores artificiales) y la falta de profesionales médicos. Esto último se debe a un problema histórico, pero muy agravado por los contagios entre el personal de salud y por el alto porcentaje que pertenece a grupos de riesgo.

“La situación es preocupante” respecto de las camas ocupadas, admitió esta semana el secretario de salud jujeño, Pablo Jure. De acuerdo a los datos oficiales (no actualizados en los últimos días), hay ocupadas 110 de las 172 camas para pacientes críticos, aunque algunos hospitales ya llegaron al límite. La señal de alerta es que la curva de casos se disparó y, de continuar a este ritmo, en la provincia estiman que las camas de terapia podrían acabarse en unos 15 o 20 días.

Informes no oficiales dan cuenta de que la situación es aún más grave de la que reportan las autoridades. Por caso, dan cuenta que el Hospital San Roque de la capital provincial, cabecera de la atención a pacientes Covid-19, tendría ocupadas el 92 por ciento de las camas de terapia. En ese nosocomio hay un problema importante con la falta de personal y allí fueron derivados tres terapistas y cuatro enfermeros especializados que aportó Córdoba por 15 días.

“La situación es preocupante” respecto de las camas ocupadas, admitió esta semana el secretario de salud jujeño, Pablo Jure. En la provincia estiman que las camas de terapia podrían acabarse en unos 15 o 20 días

De acuerdo a estos informes difundidos por médicos jujeños, la situación de colapso de camas y personal se repite en otros nosocomios como el Pablo Soria, el Carlos Snopek de Alto Comedero y los hospitales de campaña. Idéntico escenario se da en los centros de atención de Perico, Ledesma, San Pedro y la zona de la Quebrada, donde hay fuerte circulación del virus. En algunos centros se desmantelaron áreas de atención específicas para destinar a pacientes de coronavirus.

La falta de recursos humanos, insumos e infraestructura es un combo explosivo que semanas atrás fue denunciado por los profesionales de la salud de toda la provincia, donde la tasa de contagios (que el gobierno dejó de informar) es más alta que la media nacional.

Con este panorama, en la provincia esperaban este viernes la llegada de una comitiva de especialistas del Ministerio de Salud de Nación para evaluar la situación. En Jujuy también sostienen que el gobierno nacional enviará terapistas y otros profesionales como hizo con Chaco.