Entre los trabajadores y contratistas de minera Exar se cuentan más de 160 personas con COVID-19.

Sigue la máxima tensión entre la empresa de litio Exar y el gobierno de la provincia de Jujuy por la excesiva cantidad de trabajadores y trabajadores que en las últimas semanas contrajeron coronavirus en la minera que realiza sus operaciones en el Salar de Olaroz del Departamento Susques.

Entre los mineros y contratistas que se desempeñan dentro de la empresa, se cuentan más de 160 personas de distintas localidades enfermas por COVID-19. Todos los testeos fueron realizados por la empresa a través de un laboratorio privado.

Públicamente y en medio de una conferencia del Comité Operativo de Emergencia (COE) provincial, los representantes gubernamentales acusaron a los responsables de la minera de no hacer cumplir las medidas de seguridad y sanidad impuestas por el Comité y de relajar en la aplicación de los protocolos.

La respuesta del lado de Exar no tardó en llegar. Raúl Migacco, padre de Franco, uno de los mayores ejecutivos publicó una fuerte carta (que después fue borrada), en la que entre otras cosas, sostenía “Estoy escuchando a Morales hablando hace 120 días y equivocándose como siempre. Hicimos cuarentena cuando no hacía falta y ahora que todo el mundo está fundido y realmente hace falta le pide esfuerzo, si el que se equivocó es el y su equipo“.

En el medio de este fuego cruzado quedaron los trabajadores. Los empleados denunciaron abandono por parte tanto de la empresa como de los representantes del gobierno. Evidenciaron, entre otros, la falta de insumos básicos para hacer frente a la pandemia y el maltrato ante el pedido de cuidados mínimos en las instalaciones de trabajo.

Mediante videos y publicaciones que rápidamente se volvieron viral, los trabajadores lograron que sus reclamos sean conocidos por gran parte de la población jujeña y forzaron al gobierno a tomar medidas.

En el día de ayer se conoció que el poder ejecutivo denunció a la empresa por considerarla penalmente responsable de la cadena de contagios masivos, resultante de la expresa y temeraria decisión de la empresa de no cumplir la normativa sanitaria de prevención de la enfermedad y por las omisiones, incumplimiento y falta de control del Procedimiento Preventivo de Bioseguridad presentado voluntariamente por la misma denunciada ante el Comité Operativo de Emergencia.