Hace algunas semanas los ríos del noreste argentino habían sufrido una baja histórica.

Las Cataratas del Iguazú vivió una de las peores sequías de su historia en el mes de abril, ya que los ríos del noreste argentino sufrieron una baja considerable en este último tiempo. Por suerte, el agua comenzó a correr y parece que todo marcha su rumbo normal.

El agua apareció luego de que comenzaran las lluvias en el sur de Brasil pronosticadas para fines de mayo y principios de julio. Las pocas precipitaciones en la zona del estado de Paraná, que la que alimenta al río Iguazú.

Se estima que el río Iguazú nunca en su historia ha tenido un nivel tan bajo como el del 10 de mayo de este año. Prefectura realizó un informe y marcó marcó 0 m y, el brasileño, apenas el 10 % del caudal habitual.

En la mañana del sábado, el control hidrológico marcó que el volumen de agua 519 metros cúbicos por segundo y al mediodía, ya era de 558.