La noticia invadió al mundo River de una profunda tristeza. A los 93 años, murió Amadeo Carrizo , el arquero más importante y una de las glorias más brillantes de la institución de Núñez. Después de luchar durante los últimos dos años contra diferentes problemas de salud, el fútbol argentino despide a un jugador revolucionario que cambió para siempre el puesto y marcó una época inolvidable.

Nacido en Rufino, Santa Fe, el 12 de junio de 1926, Amadeo debutó en River el domingo 6 de mayo de 1945 en la victoria 2-1 del Millonario sobre Independiente en Avellaneda. Su última defensa del arco riverplatense se dio el domingo 22 de diciembre 1968, en un encuentro en el que River igualó 1-1 ante Vélez, en el Viejo Gasómetro. En total, acumuló 551 partidos entre sus 24 años como profesional en el club, es líder en presencias en torneos de AFA (520) y es el segundo futbolista con más partidos de toda la historia, detrás de Reinaldo Merlo (563).

Además, logró 10 títulos con el club de sus amores: conquistó siete ligas locales (1945, 1947, 1952 y 1953, más el segundo tricampeonato del club entre 1955, 1956 y 1957), una Copa Ibarguren en 1952 y dos Copas Aldao (1945 y 1947). Por otro lado, en el Torneo Metropolitano 1968, a los 42 años de edad, mantuvo su valla invicta 769 minutos en un récord histórico de la institución que le duró hasta 2018: fue batido por Franco Armani, quien estuvo 965 minutos sin recibir goles por torneos locales.

Carrizo fue un pionero. Un completo adelantado a su época que transformó el puesto del arquero a partir de sus innovaciones técnicas, tácticas y estratégicas, como por ejemplo dejar el área para participar en la defensa o ayudar en la salida del fondo, mismo tirarse a barrer para recuperar una pelota o utilizar el saque de arco como un arma de contragolpe. Así, fue elegido por la IFFHS como el mejor portero sudamericano del Siglo XX y desde diciembre de 2013 es Presidente Honorario en River y se realizó un acto conmemorativo en el Monumental en abril de 2014.

“Yo quise hacerle entender a la gente la importancia que tiene un gran arquero en un equipo. Fui uno de los que comenzaron con el arquero jugador. Después se fue haciendo un poco más popular e importante el estilo de mi juego, e indudablemente que me hacía odiar un poco por mi forma de jugar, de venir un centro y agarrarla con una mano o rechazar de cabeza, salir a gambetear un adversario”, declaró alguna vez una de las leyendas más grandes del fútbol argentino.

Fuente: Archivo

En tanto, también tuvo su paso por la Selección Argentina con diferentes actuaciones entre 1954 y 1964. Actuó en el Mundial de Suecia 1958, en el que el equipo fue duramente criticado por quedar eliminado en la Primera Fase, y conquistó la Copa de las Naciones en 1964 en tierras brasileras. Su carrera finalizó tras un paso por Millonarios de Colombia entre 1969 y 1970, pero su legado fue eterno.

Por disposición del Senado de la Nación, cada 12 de junio se celebra el “Día del Arquero Argentino” en honor a su figura. Amadeo Carrizo será recordado por siempre como una histórica leyenda que trascendió todas las barreras posibles.